Ir al contenido principal

Entradas

103

Podría contar mi vida a base de golpes de fortuna Y podría contar mi vida a base de fracasos amorosos, Pero no sé en cual de los dos contarte a ti.

102

Dime quién logró marcharse del todo con tantas cuentas pendientes a su espalda. Y dime cuándo saldó el tiempo lo que el hombre no pudo dejar a pachas.

96

Se encendía como las hogueras en la noche de San Juan. Ocurrió bajo la cruda luz del mediodía, con un revuelo de sábanas la llevaron en volandas. Los pliegues, al viento, decían adiós. Tú y el rojo de tu boca la veíais marchar, marchita. Entonces fue cuando las nubes se carbonizaron. Y el sol dejó paso a la lluvia.
El día en el que K decidió sincerarse con R, R fue cobarde y respondió un "yo también". Mintió porque pensó que, aunque aún no era verdad, lo sería. Y lo fue. Mil años después y en otro planeta, con otra tierra y otro mar R quiso a K. Era entonces cuando K ya no quería a R. R fue cobarde, pensó "yo tampoco" y desapareció. Y fue que ninguno de los dos volvió a cruzarse con el otro. Y fue que K y R no fueron nunca R y K.