Ir al contenido principal

La insoportable levedad del querer.

Yo tenía una musa, y no era mayonesa. Al principio nos llevábamos bien, en los ratos libres. A veces le gritaba en silencio, muy alto y muy fuerte, hasta que me quedaba afónica. Pero era como si no lo hiciese en absoluto, ella venía de Marte y no me entendía lo más mínimo.
Un día vinieron unos pelícanos, de estos de las películas y se la llevaron. La ataron con miedos, fobias, recuerdos y cosas y no la volví a ver. Dejó una habitación vacía y desordenada, en el suelo había sustancias viscosas que se te pegaban a los pies, así que yo nunca entraba. A veces la gente me preguntaba por ella y tenía que luchar con la viscosidad para buscarles un recuerdo. Pero día a día las sombras y la mugre se los comían. Pronto no quedó ninguno y me olvidé de la musa.

Más tarde me contaron que me confundió con un puente, que se dejó llevar lejos porque le asustaron los pretiles.

Comentarios

  1. Qué... ¿Bonito? ¿Es adecuado el calificativo bonito? No lo tengo demasiado claro xD

    ResponderEliminar
  2. No he entendido nada, pero me gusta el título xD Rollo Milán Kundera?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Salamanca,

que enhechiza a voluntad de volver a ella a todos los que de la "apacibilidad" de su vivienda han gustado.

Ayer me volvieron a liar. El típico plan de "cerveceo de tranquis" que se desmadra y que acaba siendo "cachis en el pani". Ahora ando entre maletas y planteandome hasta que punto es necesario llevarme el portátil. De todas formas este no es el caso.
Hace tres años que vivo, sobrevivo (si se tiene en cuenta el frío) en esta ciudad cuya tradición universitaria tiene más años que tú, yo y el apuntador juntos. Cuando yo termine la carrera todo seguirá igual que cuando empecé, ya que si hace 40 años ya estaba así (de ello da fe mi padre), dentro de 40, exceptuando el nombre de algunos bares, todo seguirá igual.
La gente seguirá considerándose avanzada a su época, vestirá moderno, irá a bares con música moderna, se agobiará antes de exámenes, y se encerrará en las bibliotecas, se enamorará y se desenamorará, se emborrachará y saldrá los martes, los jueves, lo…

Se busca

Se busca un saludo que dibuje una sonrisa. Se busca un alto. En el camino se busca acompañamiento de noches, velas, mosquitos y sombras. Se busca risa, se busca... En la quietud de la noche se busca silencio y dos o tres palabras pronunciadas bajo. O pronunciadas alto, pero se buscan. Que roja sea la tarde cuando se busque inquietud anticipada. Se buscan emociones fuertes. Se buscan estrellas y se buscan alineadas. Astros, planetas, alineados también. Se busca catarsis y falta de aire y espacio en el pecho. Asombro, se buscan coincidencias tejidas, enredadas y enrevesadas, se busca dieta por falta de ganas. Se busca fuego, quemarse y arder de madrugada atónitos ante el espectáculo. Se busca. Te busco. Y espero.
Y si estuviera allí la luz aún se colaría entre las persianas. Puede que sintiese calor, un hormigueo en la punta de los pies que abrazase mis tobillos y se colase como agua de lluvia por mis piernas. Y si estuviera allí. Si estuviera allí las gotas habrían ya, hace mucho, mojado la tierra y desde la terraza de un tercer piso alguien inspiraría y pensaría que las tardes de mayo, si están mojadas, merecen más la pena. Y si estuvieras aquí al menos el aire bárbaro que me hace nudos en el pelo te revolotearía a ti también y entonces sería más brisa y menos viento. Pero no lo estás y el aire va en ráfagas de mano con la lluvia, moja la tierra con tanta fuerza que hace daño y las nubes son caos y el cielo es caos y yo soy caos y tú, tú no sé si lo serás. Pero tendría sentido porque para mí no hay nada más bello...